La Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) fortalece su compromiso con la comunidad a través de proyectos de extensión que vinculan el conocimiento científico con las necesidades y saberes de los territorios. En este marco, desarrolla propuestas orientadas a la formación de promotores y promotoras de salud para la prevención del dengue y la leptospirosis en distintos barrios de la ciudad de Santa Fe.
El 29 de agosto se realizó en el Aula Vigil de la FBCB un nuevo encuentro de promotores y promotoras de salud, en el marco de las Acciones de Extensión en Territorio (AET) del proyecto “Vecinos promotores: una estrategia desde la salud comunitaria para la prevención de leptospirosis y dengue”.
La iniciativa busca que vecinos y vecinas se constituyan en actores fundamentales para la promoción y el cuidado de la salud en sus comunidades, a partir de la apropiación y multiplicación de conocimientos vinculados con la prevención de enfermedades asociadas a factores ambientales.
La jornada fue coordinada por la Secretaría de Extensión Social de la FBCB a cargo de Sandra Ravelli, junto con el director del proyecto, Diego Mendicino, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), y Christian Ávalos, licenciado en Biodiversidad y becario doctoral del CONICET. También participó Andrea Previtali, investigadora del CONICET y docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC), quien abordó el fenómeno de El Niño y su relación con las condiciones ambientales.
Participaron vecinos y vecinas de Alto Verde, La Vuelta del Paraguayo, Colastiné Sur, Colastiné Norte y La Guardia, quienes compartieron instancias de intercambio y reflexión colectiva sobre la prevención de enfermedades y el cuidado de la salud en sus comunidades. Durante el encuentro también se entregaron certificados a agentes de salud que participaron de ediciones anteriores de la propuesta.
Universidad y comunidad: una construcción conjunta
La secretaria de Extensión Social de la FBCB, destacó el papel de la extensión universitaria como espacio de encuentro entre la Universidad y las comunidades.
“La FBCB se posiciona como nexo: articulamos el saber científico con las necesidades reales de la gente. En este caso, la formación de promotores, enmarcada en los programas de equidad en salud, constituye un puente vivo entre el laboratorio y la vida cotidiana”, expresó.
En este sentido, señaló que las experiencias desarrolladas en los barrios permiten no sólo acercar conocimientos científicos a la comunidad, sino también generar nuevos recorridos formativos. “A través de estas propuestas, uno de los primeros promotores continuó estudiando en nuestra FBCB la carrera de Bioquímica. Para nosotros es importante continuar con estas experiencias en distintas barriadas y comunidades”, agregó.
Las iniciativas “Construyendo salud comunitaria para la formación de promotores de salud para la prevención de dengue y leptospirosis en La Vuelta del Paraguayo” y “Formación de promotores locales de salud para el desarrollo de estrategias para la prevención de dengue y leptospirosis en Colastiné Sur” forman parte de este enfoque de trabajo territorial.
Estos proyectos ponen en valor el intercambio de saberes como una herramienta para construir respuestas situadas frente a problemáticas concretas de salud pública. Los vecinos y vecinas participan activamente en este proceso como multiplicadores de conocimientos, adaptándolos a las características y necesidades de sus comunidades.
La Extensión como puente entre la ciencia y el territorio
Para Diego Mendicino, uno de los principales aportes de estas experiencias es la posibilidad de generar una relación de doble vía entre la Universidad y los barrios.
“Lo importante de estos proyectos de extensión es que permiten, por un lado, que la Universidad incorpore conocimientos de los barrios, contextualizados y construidos en territorio, sobre enfermedades relacionadas con el ambiente, principalmente leptospirosis y dengue. Por otro lado, llevan conocimientos académicos de la UNL a los barrios”, explicó.
El docente investigador del Centro de Investigaciones en Endemias Nacionales (CIEN) sostuvo que esta confluencia entre los saberes académicos y los conocimientos construidos desde la experiencia cotidiana permite producir información situada y con evidencia científica.
“Formar promotores es democratizar la ciencia. Es confiar en la comunidad, apostar a que el conocimiento se comparte, se transforma y vuelve en forma de nuevas preguntas y nuevos proyectos”, afirmó.
Desde esta perspectiva, la extensión universitaria constituye una dimensión fundamental de la Universidad pública: permite abrir sus espacios, salir al territorio, escuchar a las comunidades y construir respuestas de manera conjunta con escuelas, barrios, organizaciones e instituciones.
Las experiencias impulsadas por la FBCB expresan ese compromiso y consolidan a la extensión como una herramienta para democratizar el conocimiento, fortalecer la salud comunitaria y construir vínculos sostenidos entre la Universidad y la sociedad.